domingo, 7 de abril de 2019

Pregón



El cartel es un pregón en sí mismo. Domingo de Pasión. Ritual de sucesión de imágenes y Pregón de Semana Santa en el Maestranza que anunciará la gloria que ha de venir siete días después en la ciudad de las siete letras con nombre de mujer -siempre en la historia el mítico número presente- y que resucitará en el vecino coso baratillero.

La primavera en Sevilla es resurrección de la vida y además, no se puede contemplar de otro modo desde su torre alminar vigía, una fiesta de los sentidos. El incienso evanescente se tiñe de albero cruzando un río marinero que se entretiene en circunnavegar el mundo exportando su alegría, su arte y su color con un mensaje cargado siempre de Esperanza.

Todo eso y mucho más, pasen y vean, déjense llevar...

domingo, 17 de febrero de 2019

Miradas

Muero y me renuevo con el ocaso de tus días...


#Febrero #Carnaval #Cádiz #Caleta #Plataquieta #Ultramar #Constitucionalismo #CunadelaLibertad...

domingo, 10 de febrero de 2019

Dos Hermanas

En unos de mis paseos murallitas adentro me topé con un adarve en plena judería de Sevilla que tendrá cumplido post próximamente por su interés histórico. Desde ese callejón de Dos Hermanas se inicia un recorrido laberíntico que aglutina distintos núcleos de casas en varias manzanas que pertenecen al Hotel Las Casas de la Judería.

Antes atenderé a remendar un jirón de mis recuerdos que hoy volvió a desangrar mi personal imaginario. Y es que el amplio sentido del término Dos Hermanas me evoca algo más tangible, cercano, y no solo por la conocida ciudad nazarena próxima a Sevilla. A ellas, que lo saben, precisamente va dedicado este post:


Esta soleada mañana de sábado jugó un partido de baloncesto federado el equipo SAFAUR de Nervión, donde participa mi hija, en el Pabellón Ramón y Cajal de Dos Hermanas. No me resistí, estando allí, a volver a transitar por un lugar que siempre recordaré: Un piso bajo de la calle Los Molares. Cuánta toponimia relacionada con la provincia sevillana, ¿verdad?

A medida que me acercaba lo hacía con los zapatos de mi infancia, transcurrían casi tres décadas que no pisaba aquello y encontré el entorno muy cambiado -ya no estaba la lambretta o el 131 blanco en la puerta, ni el descampado trasero ni el rótulo antiguo en fondo azul y letras blancas de la calle- pero la mirada y mi latido, intactos. Me adentré en el portal, todo cerrado a cal y canto; desde la ventanita de la cocina ya no olía a caldo del puchero con yerbabuena ni a café, no asomaba por la reja la garrafa de aceitunas aliñás. El acceso al patio-lavaero comunitario también clausurado cuando antaño todo eran puertas abiertas.

Las sonrisas de mis tíos no me recibieron, faltan desde hace mucho tiempo. Él, un trabajador de Villamarín que solo procuraba el bien de quien tenía a su lado; ella, ama de casa abnegada y entregada a su familia. El exterior, similar, con persianas hasta abajo. Cómo un sitio tan humilde podía llenarme tanto, me ilusionaba cada vez que iba allí, sería porque siempre me sentí muy querido por quienes lo habitaban, ellos y mis primas que me transmitieron ese cariño y calor sin parangón con el que puedan desprender otras reputadas haciendas y casas de diseño. ¿Vivimos hacia dentro o superficialmente hacia fuera, perdemos la esencia de lo sencillo y puro?

Continué el recorrido a la casa de mi otra tía -su imagen con ropa enlutada siempre le acompañó de por vida- a una manzana de distancia, las nuevas urbanizaciones arrasaron con el recuerdo de aquella vivienda de arquitectura popular con patio, pila y limonero. Desgraciadamente en la actualidad los que recogemos el testigo de lo descrito vivimos muy “alejados” pero existen hilos invisibles que siempre nos unirán. Y hoy ese hilo lo toqué y me arañó el alma su memoria.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Edificios públicos



En dos parcelas libres cedidas a finales de la centuria decimonónica por el Marqués de Nervión, dentro del barrio residencial que se pensaba proyectar años más tarde, fueron construidos los edificios de la Prisión Provincial y el Matadero Municipal. En la imagen superior, la Cárcel de la Ranilla que fue inaugurada tardíamente en 1933 sustituyendo a la antigua Cárcel del Pópulo. Abajo, el Matadero Municipal terminado en 1915 como aparece fechado en el remate de su pabellón central. Actualmente ambos inmuebles se hallan desafectados de su uso primigenio: el primero de ellos acoge el proyecto de un edificio de la memoria histórica, un centro cívico y un parque público, y el segundo -imagen inferior- es sede del colegio público Ortiz de Zúñiga y conservatorio de música Francisco Guerrero.





domingo, 30 de septiembre de 2018

La Bienal


No hablo de la Biennale di Venecia ni la de Sao Paulo u otros acontecimientos destacados de la cultura y las artes, se trata de la Bienal de Flamenco de Sevilla: palabras mayores. Cada dos años y desde 1980 ininterrumpidamente, en septiembre le tomamos el pulso a las novedades del mundo de lo jondo, a su reliquia y a su vanguardia, porque el flamenco es un arte universal que evoluciona transformándose sin perder la llama de su esencia. Y es Sevilla, sus escenarios históricos y templos singulares -Reales Alcázares, Lope de Vega, Torre de Don Fadrique, Maestranza, Hotel Triana, San Luis de los Franceses,...-, la que marca el paso con una extensa programación en su vigésima edición que hoy finaliza en su río con el espectáculo “La roda del viento” del lebrijano Dorantes que propalará su sonido y compás por todos los confines al darse el pistoletazo de los fastos dedicados al V Centenario de la Vuelta al Mundo, que iniciara en 1519 Magallanes en su muelle y completara tres años después Juan Sebastián Elcano en el puerto hispalense; como el mismo flamenco, nacido en la Baja Andalucía, que conquista el mundo conocido para volver a reencontrarse en su seno.


El mayor festival flamenco del mundo principió como un concurso de cante que otorgaba el premio Giraldillo a su más conspicuo valedor para superar todas sus expectativas y convertirse en la actualidad en la muestra más representativa de la creatividad de los mejores artistas flamencos del cante, toque y baile, desde el arte de las principales figuras hasta las propuestas de los jóvenes valores, de los clásicos a los contemporáneos. Este certamen programa hoy en día todo tipo de tendencias, estéticas, colores y perspectivas que habitan en el arte flamenco en continua relación con otras disciplinas artísticas y escénicas. Una manifestación cultural donde conviven en armonía el flamenco más tradicional de raíz con el otro más experimental y arriesgado. A los cabales no se les engaña, el sabio filtro de la hondura percibe lo que acoger y lo que desechar.


El debatido término arcano de “pureza” arrastra su polémica de siglos con otras propuestas transgresoras -que no impostoras- propias de este hecho social total que nació para cautivar y que discurre su camino imparable desde la tradición a la modernidad. Larga vida al ARTE.

sábado, 23 de junio de 2018

Summertime


Llegó el período estival con las vacaciones soñadas por los niños… y los no tan jóvenes. Etapa que nos traslada al tiempo sin tiempo de la niñez. En esta víspera de San Juan rindo homenaje a un poeta que pude conocer en profundidad a través del estudio biográfico de Rivero Taravillo en dos volúmenes (Años españoles y Años de exilio) que nos pormenoriza la personalidad tan compleja como creativa del sevillano Luis Cernuda Bidón (1902-1963).


Sus años de infancia y adolescencia sevillana, su periplo universitario y la relación controvertida con los compañeros literatos de Generación del 27, su estancia en Madrid, enseñanza en Francia, las misiones pedagógicas por las distintas regiones españolas, la guerra civil y el bando republicano, y su salida de España en 1938 para nunca jamás regresar en una vida errante que le llevó por Reino Unido, EE.UU. y su última etapa en México donde reposan sus restos. 

Un soñador con luz primera en las céntricas calles Acetres y del Aire, intramuros de la ciudad que tanto amó como despreció; atávico, de carácter dificilísimo pero con una sensibilidad exquisita que le llevó a entregar su vida de pleno a la creatividad poética.

Su libro de poemas en prosa Ocnos (3ª edición ampliada, México, 1963) refleja en uno de sus pasajes, El Tiempo, esta reflexión que hoy me invade y que nuestro dandy personaje recién salido de Savile Row supo plasmar sutilmente como pocos: 

“Llega un momento en la vida cuando el tiempo nos alcanza (…) a partir de tal edad nos vemos sujetos al tiempo y obligados a contar con él (…) ¡Años de niñez en que el tiempo no existe! Un día, unas horas son entonces cifras de la eternidad. ¿Cuántos siglos caben en las horas de un niño? (…)”

sábado, 24 de marzo de 2018

Patrimonio del tiempo

Poco a poco va calando en nuestros representantes la consciencia de una adecuada política proteccionista de nuestro patrimonio circundante.

El catálogo de protección patrimonial que ampara ejemplos de edificaciones regionalistas, como nuestras admiradas villas de Nervión, va ampliándose y ya alcanza cincuenta construcciones. Este catálogo aprobado por la junta de gobierno local incorpora también una serie de inmuebles ya recogidos en el catálogo periférico a los que se les asignan distintos niveles de protección:

1. Con el grado de protección A (protección integral) figura nuestro vecino más antiguo del barrio: el Humilladero de la Cruz del Campo.
2. Grado de protección B, es decir protección global, tienen la parroquia de la Inmaculada Concepción y la casa Duclós.
3. El grado de protección C -protección parcial en grado 1 con valor arquitectónico formal y cultural- se atribuye a los siguientes edificios: Villa Anita, en el 19 de Alejandro Collantes; el 1 de la Avenida Ciudad Jardín; el 9 de Gran Plaza; Villa Nuestra Señora de la Cabeza en la calle Cristo de la Sed, 35; Villa San José, en el 37 de la misma calle; Villa Trinidad, en el 40 de la Avenida La Cruz del Campo; el inmueble ubicado en el 44 de esa misma vía; el Hospital de San Juan de Dios; Villa Encarnita, en el 8 de Juan de Oñate; Villa Julita, en el 19 de la misma calle; el Tribunal Tutelar de Menores; Villa Josefina, en el 150 de Luis Montoto; Villa Pombo, en el 83 de Marqués de Nervión; el edificio del número 2 de la misma calle; Villa Argentina, en Santa Elena 12; y la Cárcel de Ranilla. 
4. Con grado de protección D -protección parcial en grado 2 que reúne edificios cuyas fachadas desempeñan un importante cometido en la configuración del ambiente urbano- aparecen la manzana que abarca las calles Goya, Alejandro Collantes, Marqués de Nervión y Cristo de la Sed; y las viviendas entre el 30 y el 58 de la Avenida Ramón y Cajal.

Para finalizar se incorpora una nueva catalogación específica con otros edificios de Nervión hasta que se realicen informes más detallados: entre otros aparecen Villa Guadalupe, Villa Antonio, Villa Assumpta, Colegio Borbolla, Colegio Sagrada Familia de Urgel, Colegio San Miguel, y Villa Rosalía. El visto bueno de este catálogo de protección patrimonial está sujeto al informe de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Otros edificios destacables y ya protegidos por su significación histórico-artística con grado de protección C son Villa Gracia, el edificio de apartamentos Huerta del Rey, el edificio de viviendas y oficinas ubicado en el número 44 de Eduardo Dato, el edificio de oficinas Sevilla 1, la subestación Sevillana Endesa, el patronato municipal de Casas Baratas en la Avenida Ramón y Cajal y el antiguo Matadero Municipal.

Urbanismo impidió en las últimas fechas el derribo de cinco inmuebles en el barrio tras la suspensión de las licencias de obras acordada después del pasado verano con la intención de salvar los edificios regionalistas, como la finca sita en Beatriz de Suabia, 36. Entre los cielos que perdimos, como diría el palaciego Romero Murube, otras villas no corrieron la misma suerte -ver imagen izquierda-, así sucedió hace relativamente poco tiempo con el inmueble desaparecido en la calle Marqués de Nervión, 73, esquina a Ceán Bermúdez, 12; prototipo de chalé modelo B diseñado por el arquitecto Juan Talavera y Heredia y promovido por Inmobiliaria Nervión SA en 1923, sufrió el destino especulativo de la piqueta y posterior construcción de edificio de viviendas de nueva planta.