martes, 28 de octubre de 2014
Sobre tópicos
Sobre algunos tópicos, por unos denostados y por otros ensalzados, como el vino y el flamenco, cofradías, y términos alusivos al Rocío y Triana, puede consultar nuestros últimos posts de septiembre y octubre de 2014 en:
www.edicionestartessos.com
En el blog de esta web encontrará distintos artículos sobre:
-Un místico maridaje de vinos y flamenco.
http://www.edicionestartessos.com/maridaje/
-Aportaciones de la bibliografía cofrade.
http://www.edicionestartessos.com/libros-de-semana-santa-imprescindibles/
-El Rocío. Aproximación histórica.
http://www.edicionestartessos.com/el-rocio-historia-de-la-romeria-y-sus-hermandades/
-Significado del concepto Triana.
http://www.edicionestartessos.com/triana-origen-barrio-sevilla/.
martes, 22 de julio de 2014
La respuesta está en el viento
La blancura de la cal por la piedra tallada, la fina arena
por la cala recóndita, la caló del levante por el viento tramontano, contrastes
con un nexo de unión permanente: el valor de la amistad. Experiencia de
cercanía estando tan lejos de casa que uno pudo sentir con su gente.
De los recuerdos que te quedan a buen recaudo en el arcón de
la memoria.
Gracias por lo que nos ofrecéis mientras otros distraen la
mirada perdiendo el tiempo en disputas banales de fronteras y banderas cuando
las necesidades básicas de muchos aún no están cubiertas. El sentimiento
colectivo va por otro lado, hacia algo más como mirar más a los ojos y al
corazón de las personas.
Begur, Aiguablava, Baix Empordà, terminología
mediterránea grabada a fuego en una experiencia inolvidable con ecos flamencos -no eligió mal sitio Carmen Amaya para su retiro espiritual- que se proyectan en el escarpado mar de la Costa Brava.
viernes, 16 de mayo de 2014
Hogar, dulce hogar
Bienvenida a casa de nuevo, a nuestra casa, a tu casa.
Allá que fuimos a los pies de los Alpes a recogerte y traerte de nuevo al corazón de la capital de Andalucía, a tu ciudad, con tu gente. No hizo falta convencerte, tú ya conoces sobradamente nuestro hogar al que un día viniste para cambiarnos la vida para siempre.
Será por el cariño de los besos que te damos y el calor en la forma de abrazarte, que nuestro amor se renueva y brota con más fuerza por mayo en cada primavera.
Mira qué sonrisa luce, se le ve contenta, un brillo especial en su mirada. Pues no va a estar radiante si vuelve a residir con su familia blanca y roja en la ciudad de las siete letras de plata.
Brindemos por el eterno reencuentro: A la salud, a la salud, de mi Sevilla Football Club.
Allá que fuimos a los pies de los Alpes a recogerte y traerte de nuevo al corazón de la capital de Andalucía, a tu ciudad, con tu gente. No hizo falta convencerte, tú ya conoces sobradamente nuestro hogar al que un día viniste para cambiarnos la vida para siempre.
Será por el cariño de los besos que te damos y el calor en la forma de abrazarte, que nuestro amor se renueva y brota con más fuerza por mayo en cada primavera.
Mira qué sonrisa luce, se le ve contenta, un brillo especial en su mirada. Pues no va a estar radiante si vuelve a residir con su familia blanca y roja en la ciudad de las siete letras de plata.
Brindemos por el eterno reencuentro: A la salud, a la salud, de mi Sevilla Football Club.
jueves, 13 de marzo de 2014
La pasión definitiva
Si dibujo la Giralda
y un cielo azul por arriba,
la rocío de azahar
y de vieja sangre artista,
le pongo un río a sus pies
y pongo versos de orillas,
la pongo frente a la luz
y hasta la luz siente envidia,
y echo a rodar un balón
por un Nervión futbolista,
el fútbol se hace pasión
que no golpea, acaricia.
Blanquirrojea en el sur
la pasión definitiva.
Y por más que otros se empeñen
en volcar ortografías
y escriban siempre con be
lo que es con uve inequívoca,
esta ciudad, esta mujer,
esta gloria fugitiva
solamente tiene un nombre
con siete letras: SEVILLA.
y un cielo azul por arriba,
la rocío de azahar
y de vieja sangre artista,
le pongo un río a sus pies
y pongo versos de orillas,
la pongo frente a la luz
y hasta la luz siente envidia,
y echo a rodar un balón
por un Nervión futbolista,
el fútbol se hace pasión
que no golpea, acaricia.
Blanquirrojea en el sur
la pasión definitiva.
Y por más que otros se empeñen
en volcar ortografías
y escriban siempre con be
lo que es con uve inequívoca,
esta ciudad, esta mujer,
esta gloria fugitiva
solamente tiene un nombre
con siete letras: SEVILLA.
Antonio García Barbeito
miércoles, 5 de febrero de 2014
Camino a Nervión
Enriquecedora retrospectiva sobre la formación, crecimiento y desarrollo del barrio. Una colección de imágenes perteneciente al archivo documental del Ayuntamiento de Sevilla nos lleva a los orígenes y transformación, sin menoscabar su esencia, de un barrio más que centenario.
Debido al éxito obtenido la exposición fotográfica podrá seguir contemplándose en el Centro Cívico La Ranilla durante el mes de febrero.
No se puede elegir mejor título a la obra expositiva por el significado y cúmulo de sensaciones que encierra esa frase anunciadora. Acérquense
Debido al éxito obtenido la exposición fotográfica podrá seguir contemplándose en el Centro Cívico La Ranilla durante el mes de febrero.
No se puede elegir mejor título a la obra expositiva por el significado y cúmulo de sensaciones que encierra esa frase anunciadora. Acérquense
domingo, 7 de abril de 2013
A vueltas con el regionalismo
Después de algunas escapadas e incursiones volvemos al barrio para dejar reseña de la parroquia del barrio de Nervión que se proyectó en las primeras décadas del siglo XX como nueva zona de expansión urbanística de Sevilla allende sus antiguas murallas.
En la intersección de la Avda. Cruz del Campo con la calle renombrada Cristo de la Sed se alza la parroquia de la Inmaculada Concepción, relegada a una manzana secundaria pues en su plano originario iba proyectada coronando la Gran Plaza -a la altura del restaurante Modesto- y divisando a su madre Giralda desde la distancia a modo del paralelismo de la visión de la Sacré-Coeur desde la colina del Montmartre parisino.
Se debe al poco estudiado y gran arquitecto regionalista Antonio Arévalo Martínez en el año 1925, terminándose de edificar en 1930. Aunque apunte en su edificación rasgos estilísticos del renacimiento sevillano también se agrupan otros manieristas y protobarrocos dentro del regionalismo imperante en la época con materiales tan propios del ladrillo visto y la azulejería que tanta personalidad ofreció y aún se mantiene en nuestra ciudad.
La imagen que da título a la iglesia y que figura en su altar mayor fue incendiada en los sucesos de la guerra incivil y estaba atribuida al quehacer montañesino procedente del convento de las Santas Justa y Rufina “las Vírgenes”; la actual que preside la esculpió Navarro Arteaga en 2005.
La fachada de orientación sur está rematada por una torre de dos cuerpos situada a los pies de la nave del Evangelio; esta portada pudo ser realizada por el orfebre Cayetano González, sobrino del arquitecto Aníbal González y consta de dos cuerpos de altura rematada por un frontón triangular en cuya cima figura una escultura del Sagrado Corazón, obra de Delgado Brackembury. De la portada podríamos destacar sus dos alturas, en el primer cuerpo hallamos la puerta de acceso adintelada entre jambas apilastradas de estilo plateresco y en sus extremos parejas de columnas de orden dórico y jónico con volutas en el segundo y ventanas a modo de hornacinas con la central albergando la imagen pétrea de la Inmaculada Concepción del artista Alonso Cano.
El interior de la iglesia consta de una nave dividida en tres tramos, capillas laterales, presbiterio y coro a los pies, cubierta por bóveda de cañón con arcos fajones y lunetos con óculos. El retablo mayor se ejecuta en mármol compuesto de banco, cuerpo y ático. El sagrario de plata tiene puerta del mencionado orfebre Cayetano González, la hornacina central superior tiene la representación de la titular parroquial y a los lados separada por columnas de mármol dos mosaicos con representaciones del taller de carpintería de San José y otro con la aparición del sagrado Corazón a santa Margarita María de Alacoque, monja de la Visitación e impulsora de la devoción del Sagrado Corazón. Se corona con el anagrama mariano.
Entre los retablos laterales destacan, en la nave del Evangelio, el dieciochesco de Ntra Sra. de los Reyes, el del Sagrado Corazón -perteneciente a la Hermandad de Gloria del mismo nombre con imagen titular de Antonio Illanes- y el de San José -el más antiguo de finales del XVI-. Los retablos de la nave de la Epístola custodian a Sta. Ángela de la Cruz, Ntra. Sra. del Carmen –retablo barroco del siglo XVIII-, el de la Hermandad Sacramental y Penitencial de la Sed –Crucificado de Álvarez Duarte en 1969, Virgen de Consolación y San Juan de Dubé de Luque- y por último el de San Antonio, de factura dieciochesca al igual que la imagen.
Salimos por la puerta lateral de la iglesia a la avenida Cruz del Campo buscando con la mirada la antigua fábrica que nos evoca la rubia con espuma que tanto refresca -como dice su publi nunca pierdas el Sur-.
En la intersección de la Avda. Cruz del Campo con la calle renombrada Cristo de la Sed se alza la parroquia de la Inmaculada Concepción, relegada a una manzana secundaria pues en su plano originario iba proyectada coronando la Gran Plaza -a la altura del restaurante Modesto- y divisando a su madre Giralda desde la distancia a modo del paralelismo de la visión de la Sacré-Coeur desde la colina del Montmartre parisino.
Se debe al poco estudiado y gran arquitecto regionalista Antonio Arévalo Martínez en el año 1925, terminándose de edificar en 1930. Aunque apunte en su edificación rasgos estilísticos del renacimiento sevillano también se agrupan otros manieristas y protobarrocos dentro del regionalismo imperante en la época con materiales tan propios del ladrillo visto y la azulejería que tanta personalidad ofreció y aún se mantiene en nuestra ciudad.
La imagen que da título a la iglesia y que figura en su altar mayor fue incendiada en los sucesos de la guerra incivil y estaba atribuida al quehacer montañesino procedente del convento de las Santas Justa y Rufina “las Vírgenes”; la actual que preside la esculpió Navarro Arteaga en 2005.
La fachada de orientación sur está rematada por una torre de dos cuerpos situada a los pies de la nave del Evangelio; esta portada pudo ser realizada por el orfebre Cayetano González, sobrino del arquitecto Aníbal González y consta de dos cuerpos de altura rematada por un frontón triangular en cuya cima figura una escultura del Sagrado Corazón, obra de Delgado Brackembury. De la portada podríamos destacar sus dos alturas, en el primer cuerpo hallamos la puerta de acceso adintelada entre jambas apilastradas de estilo plateresco y en sus extremos parejas de columnas de orden dórico y jónico con volutas en el segundo y ventanas a modo de hornacinas con la central albergando la imagen pétrea de la Inmaculada Concepción del artista Alonso Cano.
El interior de la iglesia consta de una nave dividida en tres tramos, capillas laterales, presbiterio y coro a los pies, cubierta por bóveda de cañón con arcos fajones y lunetos con óculos. El retablo mayor se ejecuta en mármol compuesto de banco, cuerpo y ático. El sagrario de plata tiene puerta del mencionado orfebre Cayetano González, la hornacina central superior tiene la representación de la titular parroquial y a los lados separada por columnas de mármol dos mosaicos con representaciones del taller de carpintería de San José y otro con la aparición del sagrado Corazón a santa Margarita María de Alacoque, monja de la Visitación e impulsora de la devoción del Sagrado Corazón. Se corona con el anagrama mariano.
Entre los retablos laterales destacan, en la nave del Evangelio, el dieciochesco de Ntra Sra. de los Reyes, el del Sagrado Corazón -perteneciente a la Hermandad de Gloria del mismo nombre con imagen titular de Antonio Illanes- y el de San José -el más antiguo de finales del XVI-. Los retablos de la nave de la Epístola custodian a Sta. Ángela de la Cruz, Ntra. Sra. del Carmen –retablo barroco del siglo XVIII-, el de la Hermandad Sacramental y Penitencial de la Sed –Crucificado de Álvarez Duarte en 1969, Virgen de Consolación y San Juan de Dubé de Luque- y por último el de San Antonio, de factura dieciochesca al igual que la imagen.
Salimos por la puerta lateral de la iglesia a la avenida Cruz del Campo buscando con la mirada la antigua fábrica que nos evoca la rubia con espuma que tanto refresca -como dice su publi nunca pierdas el Sur-.
Desde la azotea de un quijote de los sueños
Se pierde la mirada en el horizonte, una sierra en lontananza coronada por torres vigías que son testigos de la historia de conquistas de la morisma. Esa línea imaginaria que emerge como un romance fronterizo donde se funde el mestizaje cultural siempre abierto a nuevas experiencias. La mancha de barro de los tejados árabes acrisola con la cal y el bronce del campanario cristiano perdidos en el verde fondo serrano que reverbera el eco de un grito de esperanza, aquel que proyectan unos ojos entre celeste purísima y azul océano. En aquel espacio por muchas inclemencias que sobrevengan siempre sale el sol. Desde mi azotea cobra vida la paleta de colores, desde mi azotea aún queda mundo por crear.
A Jorge Gallego García, artista de Montellano.
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