domingo, 18 de marzo de 2012

Carta Magna

Nunca mejor dicho fue aquel texto normativo fundamental que parió la ciudad de Cádiz un 19 de marzo, festividad de San José, de hace doscientos años. Las Cortes generales y extraordinarias de la Nación, al abrigo de las murallitas que frenaban la invasión napoleónica y reunidas en el Oratorio de San Felipe Neri, promulgaron la pionera Constitución Política de la Monarquía Española conocida históricamente por “La Pepa”. Una norma que servirá de referente para nuestro constitucionalismo y el de otros textos europeos y americanos por los principios y derechos fundamentales que proclamaba: Soberanía nacional, división de poderes, libertad individual y de imprenta…

Principiaba su articulado de aquesta manera, toda una declaración de intenciones:
Artículo 1.
La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.
Artículo 2.
La Nación española es libre e independiente, y no es, ni puede ser, patrimonio de ninguna familia ni persona.
Artículo 3.
La soberanía reside especialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a esta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.
Artículo 4.
La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad, y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.
(…)

Sobre las Españas fíjense en los cielos que perdimos por lo que habría de llegar décadas posteriores:
Artículo 10.
El territorio español comprehende en la Península, con sus posesiones e islas adyacentes, Aragón, Asturias, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Cataluña, Córdoba, Extremadura, Galicia, Granada, Jaén, León, Molina, Murcia, Navarra, Provincias Vascongadas, Sevilla y Valencia, las islas Baleares y las Canarias, con las demás posesiones de África. En la América septentrional, Nueva España, con la Nueva Galicia y península de Yucatán, Guatemala, provincias internas de Oriente, provincias internas de Occidente, isla de Cuba, con las dos Floridas, la parte española de la isla de Santo Domingo y la isla de Puerto Rico, con las demás adyacentes a estas y al continente en uno y otro mar. En la América meridional, la Nueva Granada, Venezuela, el Perú, Chile, provincias del Río de la Plata, y todas las islas adyacentes en el mar Pacífico y en el Atlántico. En el Asia, las islas Filipinas y las que dependen de su gobierno.
(…)

En relación al gobierno y la separación de poderes expresaba lo siguiente:
Artículo 13.
El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bien estar de los individuos que la componen.
Artículo 14.
El Gobierno de la Nación española es una Monarquía moderada hereditaria.
Artículo 15.
La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey.
Artículo 16.
La potestad de hacer executar las leyes reside en el Rey.
Artículo 17.
La potestad de aplicar las leyes en las causas civiles y criminales reside en los tribunales establecidos por la ley.
(…)

Artículo 27.
Las Cortes son la reunión de todos los diputados que representan la Nación, nombrados por los ciudadanos en la forma que se dirá.
Artículo 28.
La base para la representación nacional es la misma en ambos hemisferios.

(…)

Inviolabilidad del domicilio:
Artículo 306.
No podrá ser allanada la casa de ningún español, sino en los casos que determine la ley para el buen orden y seguridad del Estado.
(...)

Derecho a la educación:
Artículo 366.
En todos los pueblos de la Monarquía se establecerán escuelas de primeras letras, en las que se enseñará a los niños a leer, escribir y contar, y el catecismo de la religión católica, que comprehenderá también una breve exposición de las obligaciones civiles.
Artículo 367.
Asimismo se arreglará y creará el número competente de universidades y de otros establecimientos de instrucción, que se juzguen convenientes para la enseñanza de todas las ciencias, literatura y bellas artes.
(...)

Libertad de expresión:
Artículo 371.
Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación, baxo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes.


Este sueño liberal lo borró de un plumazo dos años después Fernando VII con la instauración del absolutismo pero el espíritu de la Pepa será galeón varado en nuestra orilla del recuerdo que felizmente concelebramos en su efemérides bicentenaria.

domingo, 26 de febrero de 2012

La Monumental de Sevilla


En los terrenos de la Viña del entonces incipiente barrio de Nervión, Monte Rey en el callejero antes de intitularse avenida de Eduardo Dato, vivióse en la segunda década del siglo XX la construcción de un sueño. La versión gallista de toros para todos. Un efímero lapso de tres años donde más allá del arrabal de San Bernardo resonaron los ecos de la afición de masas de aquella época.

El emprendedor sevillano José Julio Lissén Hidalgo ideó un proyecto faraónico que compitiera con la Real Maestranza de Caballería en aforo y precios con el beneplácito y apoyo implícito de su amigo José Gómez Ortega -Joselito el Gallo- que encontraba en la otra orilla la rivalidad maestrante de Juan Belmonte. Manifestaciones propias de la Sevilla soñadora, arrebatadora y dual.

El arquitecto vasco Francisco de Urcola, con antecedentes en edificios de espectáculos como la desaparecida Plaza de Toros de San Sebastián (1903), proyectó en 1915 el coso de la Monumental de Sevilla con un corte neoclásico y contó con la colaboración en la dirección de obras de José Espiau y Muñoz. En su construcción se experimentó con el hormigón armado, sistema muy probado en Europa pero con escasa presencia en España y concretamente en Andalucía -por citar algunos ejemplos coetáneos, el Balneario de la Palma de José Romero Barrero (Cádiz, 1907) y las estructuras de la Plaza de España de Aníbal González (Sevilla, 1918)-.

La plaza que contaba con una capacidad para 23.055 espectadores, 10.000 asientos más que su rival baratillera, tenía la siguiente distribución de sus localidades: sombra alta, 1.882; sombra baja, 3.801; sol y sombra alta, 1.549; sol y sombra baja, 2.027; sol alto, 2.884; sol bajo, 3.851; andanadas de sombra, 3.538; y andanadas de sol, 3.523. Tenía 4 corrales, una corraleta de apartado y 12 chiqueros y una arena con 60 metros de diámetro. Su diseño era atractivo y funcional para los aficionados, de holgados asientos y vomitorios que permitían un rápido desalojo de los tendidos.


Tras trabajar duramente en su construcción durante el año 1916 Lissén quería su inauguración para la Feria de Abril de 1917 pero surgieron problemas con las pruebas de seguridad exigidas por la comisión de técnicos que no otorgaron su aprobación. Entre los inspectores se encontraban además del ingeniero Ramírez Doreste dos reputados maestros que darían gloria en esas décadas a la expresión artística del Regionalismo arquitectónico como Antonio Gómez Millán y Juan Talavera y Heredia, a más inri compadre y amigo personal de José Espiau respectivamente. La prueba de resistencia de 500 kilogramos por metro cuadrado colocada provocó al poco tiempo las primeras fisuras y en la madrugada del 10 de Abril de 1917 se vino abajo un tercio de su graderío, dando la razón al grupo colegiado de expertos en relación a la fragilidad de los elementos constructivos de la plaza.




El empresario Lissén no cejó en su propósito e incorporó a dos nuevos profesionales, el profesor arquitecto Carlos Gato Soldevilla y otro experto en hormigón armado, el ingeniero Juan Manuel de Zafra, que ayudaron a la reconstrucción del edificio pudiéndose abrir al público en la siguiente temporada. Finalmente fue inaugurada el 6 de junio de 1918 con un cartel compuesto por Joselito el Gallo, Posada y Fortuna con ganadería de Juan Contreras. Y así celebráronse ininterrupidamente espectáculos desde 1918 a 1920. En este meritado año, la gestión del coso pasó a la misma empresa que gestionaba la Maestranza que repartió incluso la cartelería de la Feria de Abril entre los dos cosos: cuatro festejos en la Maestranza y tres en la Monumental. Belmonte y Gallito torearon juntos en este plaza por primera vez el 22 de abril. Fue su última fiesta de primavera, al mes siguiente todo marchó al traste en Talavera. Maera, Facultades y Joselito de Málaga cerraron la última función el 30 de septiembre por San Miguel.



Múltiples circunstancias rodearon su misteriosa fatalidad y efímera andadura: ¿hormigón en mal estado por falta de agua para su fraguado adecuado y una proporción elevada de azufre en el cemento que atacó a la integridad de su armazón inicial creando un halo definitivo de inseguridad en su breve futuro?; ¿Presión constante de la aristocracia maestrante por el monopolio taurino frente a una burguesía creciente?; ¿La decisiva desaparición en mayo de 1920 de un mito del toreo que alentó su edificación? Aún no tenemos una respuesta cierta, todas coadyuvaron y ella sola se murió. El Gobierno Civil ordenó su cierre en 1921 iniciándose su progresivo derribo diez años después. Abandonada a su suerte hasta los años sesenta en que se produjo su completa desaparición por la construcción en su solar de los bloques de pisos que ocupan principalmente el núcleo residencial Óscar Carvallo, su decrépito coso sirvió para miradas curiosas, correrías de niños que soñaban algún día con ser ídolos y actividades variopintas como almacén de aceitunas y talleres de carpintería y herrerías en sus galerías interiores. No sabemos tampoco qué habría ocurrido si hubiera sobrevivido a los avatares: la afición taurina se vio sobrepasada por la práctica del fútbol en virtud de las modas con lo que dos plazas de tal envergadura en Sevilla parecería excesivo e inviable, ¿habría impuesto su hegemonía a la intocable Maestranza?, probablemente habría sido objeto de la inmobiliaria especulativa o quién sabe si envoltorio-reliquia de un centro comercial más como las Arenas de Barcelona.


Sueños rotos de una ilusión taurina que durmieron para siempre la realidad que le tuvo deparado el destino. Si paseamos ante su sombra frente a los jardines de la Buhaira solo veremos un minúsculo testimonio de lo que fue: una puerta de acceso tapiada convertida en vado permanente de la historia.





lunes, 26 de diciembre de 2011

Un lugar centenario


Cobra cada vez más pujanza la valoración de la figura artística del llamado Gaudí sevillano, Aníbal González y Álvarez-Ossorio (1876-1929), precursor y abanderado del Regionalismo andaluz que tanto aportó a la fisonomía del paisaje urbano hispalense en el primer tercio del siglo XX. De un tiempo a esta parte se sucedieron varios homenajes de desagravio a su memoria como la restauración de la Plaza de España y la inauguración de un merecidísimo monumento que posa frente a su obra emblema en la Exposición Iberoamericana de 1929. Pero hoy trazamos su recuerdo porque el meritado arquitecto fue quien proyectara inicialmente la urbanización del barrio de Nervión en 1911, en los terrenos del Cortijo de Maestrescuela cuya superficie propiedad del Marqués de Nervión ocupaba la cercana cifra de tres millones de metros cuadrados, con ochenta y seis manzanas distribuidas en pequeñas parcelas para alojar hasta seis mil viviendas. Intentó llevar a cabo la idea de Luis Lerdo de Tejada de una ciudad-jardín prototipo de los espacios de las residencias inglesas. Todo partió con la donación por parte del noble a la ciudad de dos solares donde se construyeron el Matadero -actual sede de la delegación de Educación de la Junta y de un colegio público de infantil y primaria- y la Cárcel -espacio que recoge un buen trozo de la memoria histórica del siglo xx transformado actualmente en edificio funcional para la policía local y dependencias municipales y el centro cívico la ranilla-. En sus inicios el proyecto de Aníbal contemplaba un diseño radial-ortogonal en torno a la plaza y con la iglesia como papel preferente -luego ésta proyectada en 1925 por Antonio Arévalo Martínez sería relegada a una parcela secundaria de la idea originaria-, con dos ejes ortogonales, principales, el primero transversal que uniría la actual calle Luis Montoto con la Avda. Ramón y Cajal, y el segundo, perpendicular al primero, permitiría unir la salida de la Puerta de la Carne hasta la Gran Plaza, en lo que sería más tarde, el bulevar de la Avda. Eduardo Dato -orillada por el suspiro torero de la Monumental de Gallito y el palacio mudéjar de la Buhaira-, intercediendo con el otro eje principal en lo que sería el espacio de la Gran Plaza. Llama la atención, contemplando el plano con la inicial propuesta de Aníbal González, la simetría radial y rectangular de toda la parcela, imperando, sobre todo, espacios verdes en las plazas diseñadas, incluida la citada Gran Plaza. Agua fresca desbordada por los Caños de Carmona.

Las desavenencias del arquitecto con la promotora Inmobiliaria Nervión, propiedad de los herederos del marqués, provocó la salida del artista del proyecto inicial lo que produjo obvias transformaciones desde su original concepción. Heredamos, por consiguiente, como iniciativa urbanística del insigne arquitecto la zona de la Ciudad Jardín que sería el lugar residencial con viviendas de alojamiento para los visitantes de la Exposición Iberoamericana de 1929 y también lo que serían los bulevares de la Avda. Cruz del Campo y Ciudad Jardín, y posteriormente la Avda. Eduardo Dato desde la Gran Plaza. Otro de los proyectos inacabados del maestro, solo pueden observarse los cimientos de la obra, fue la Basílica de la Milagrosa en los actuales jardines de la Buhaira cuyas dimensiones colosales la hubieran convertido en otro hito arquitectónico de la urbe.

Dos ulteriores proyectos urbanísticos permitirían al barrio conectarse mucho más hacia la Ronda histórica. Uno con el ensanche de la calle Luis de Morales (antigua entrada de Madrid por Oriente), y otro en la Exposición Universal de 1992 con la inauguración de la Estación de Santa Justa -pionera conexión AVE en el país- y el soterramiento de las líneas de ferrocarril permitiendo la creación de la Avda. de la Buhaira. Ambos proyectos se ejecutaron en los tres barrios más antiguos del arrabal este de nuestra ciudad: San Bernardo, La Viña y La Calzada, al que se le sumaría la nueva zona de Nervión. El Distrito Nervión como tal dentro de la organización municipal actual aglutina los tres barrios antes citados para alcanzar incluso hasta el perímetro limítrofe de los Jardines de Murillo y parte del barrio de San Roque. El barrio de Nervión, desde su creación, ha venido consolidándose como un barrio de referencia en el ámbito residencial y comercial con un importante centro de negocios y de actividades profesionales y lúdicas. El núcleo central con El Corte Inglés, el complejo de ocio Nervión Plaza, establecimientos hoteleros como Meliá Lebreros o Hesperia Sevilla por citar solo algunos, restaurantes, gimnasios, cafeterías, edificios de oficinas -Sevilla 1 y Sevilla 2, Galia, …-, sus iglesias y hermandades -Sed, San Benito, San Bernardo, …-, sedes de justicia en Viapol y otras administraciones públicas, el hospital San Juan de Dios, la mejor cerveza del mundo al amparo de su antigua fábrica y su templete medieval, el imán de los domingos que representa el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, una oferta educativa muy completa con centros públicos y privados de honda raigambre -Buen Pastor, Portaceli, Sagrada Familia de Urgel, Carmelitas, Salesianas…- además de la superior universitaria, y un crecimiento urbanístico aun en lo que fue la Huerta del Rey, junto al recorrido de la línea 1 del metro por el barrio que mejora aún más si cabe las conexiones -lejos de aquella modesta línea de tranvía que llegaba a la Gran Plaza-, han permitido situarlo como una de las zonas más atractivas de Sevilla. Inmersos en un mundo globalizado pero manteniendo el sello y la esencia de barrio con personalidad propia gracias a sus gentes que lo habitan.

Un grupo de vecinos sensibilizados con la memoria del barrio quiso homenajear tan señalada efemérides con la creación de una COMISIÓN GESTORA INICIATIVA ABIERTA CIUDADANA PRO-CENTENARIO DE NERVIÓN. Esta Comisión desarrolló durante varios meses distintas actividades, conferencias y otros actos sociales que permitieron difundir y profundizar en el conocimiento de un hecho social vertebrador tan notable en la ciudad de Sevilla como es uno de sus barrios más populares, el barrio de Nervión. Felicidades a todos.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Una de tenis

Hemos asistido a un acontecimiento vibrante de los que hacen afición y crezca la práctica de este deporte entre los niños y menos jóvenes. En el erróneo llamado Estadio “Olímpico” -para denominarse así deben haberse celebrado unos Juegos Olímpicos y el intento duerme el sueño de los justos-, dejémoslo en el Estadio de la Cartuja decía, conseguimos nuestra quinta Copa Davis -segunda en Sevilla tras la de 2004- para gloria del tenis patrio. Sevilla, Ciudad Talismán, rezaba el lema que traducido al vulgo propio y sevillano modo: esto es Sevilla, y aquí hay que mamá. Tres días de emociones, sensaciones, buen ejemplo y cordialidad de las aficiones. Chapeau por los hermanos argentinos que mostraron su sello en la pista y en la grada de lo que significa identificarse con una bandera cuando se compite por un país entero. El partido de Ferrer fue clave pero el cuarto de Nadal que nos daba la Ensaladera agota los adjetivos de una excelsa gesta deportiva.

Por si le faltaban objetivos por cumplir a este zurdo manacorí en su trayectoria, alcanzaba otro hito más en un partido de los que se pueden extraer enormes valores para caminar por esta vida y ser ejemplo de superación ante las adversidades que se presenten. Rafael Nadal Parera, quédense con este nombre, el mejor deportista español de todos los tiempos.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Arte y bohemia

Conceptos interrelacionados o muy próximos, que se buscan con miradas de soslayo y se sienten cuando se citan. Esta tierra chanela de esa sensibilidad y para la bohemia -que no aludimos precisamente a la región centroeuropea- se dice de la vida que se aparta de las normas y convenciones sociales, principalmente la atribuida a los artistas. El menú no puede quedar exento de ingredientes naturales como talento, emoción, estudio crítico, dedicación, transmisión, pasión, sentimiento, espiritualidad... En este improvisado homenaje sólo nos queda sentar a la mesa a unos cuantos de invitados, comprometidos con sus convicciones e ideas, que desafiaron a la vida con el arte:

Diego Velázquez, Federico García Lorca, Bartolomé Esteban Murillo, Aníbal González, Juan de Mesa, Camarón de la Isla, Pablo Ruiz Picasso, Curro Romero, Paco Alba, Enrique Montero, Baldomero Romero Ressendi, Pastora Pavón “Niña de los Peines”, Rodríguez Ojeda, Francisco López Alfaro, Antonio Martín, Luis Ortega Bru, Paco de Lucía, Rafael de Paula, Antonio Domínguez Ortiz, Gustavo Adolfo Bécquer, Antonio Martínez Ares, Juan Ramón Jiménez, José Hernández Díaz, Joaquín Romero Murube, Morante de la Puebla, Juan Talavera y Heredia, Manuel Clavero Arévalo, José María Izquierdo, Blas Infante, Rafael el Gallo, Antonio Mairena, Luis Cernuda, Juan Belmonte, Demófilo, José Gómez “Gallito”, Rafael de León, José Gestoso, Paco Palacios “El Pali”, Antonio Burgos, Juan Valdés, Carmen Amaya, Manuel Chaves Nogales, Salvador Dorado “El Penitente”, los Machado, Manuel Pareja Obregón, Lola Flores, José Antonio Blázquez, Rocío Jurado, los Álvarez Quintero, Pepe Marchena, Jiménez Aranda, Ramón Sánchez-Pizjuán, Rafael Montesinos, José Espiau y Muñoz, Valdés Leal, Antonio Núñez de Herrera, José Antonio Pulpón, Julio Romero de Torres, Fernando Marmolejo, Pasión Vega, Paco Gandía, Francisco Moreno Galván, Carlos Cano, Juan Martínez Montañés, Manolo Caracol, Miguel de Mañara, Daniel Vázquez Díaz, Antonio Susillo, Antonio Chacón, Alonso Cano, Manuel de Falla, García Ramos, Paco Toronjo, César Cadaval, Manuel Halcón, Pepe Peregil, Joaquín Turina, Isidoro Moreno Navarro, Manuel Torre, Carlos Colón, La Roldana, Guillermo Vázquez Consuegra, Amós Rodríguez Rey y Beni de Cádiz, Manuel Font de Anta, Manuela Carrasco, Fernando Villalón, Arcángel, Niña Pastori, Amalio García del Moral y Jesús Quintero.

El tinglao terminó como el rosario de la aurora pero me quedé con la copla de aquello que dijeron sobre un espacio de influencias mediterránea y atlántica donde Oriente y Occidente se hacen el amor; de abuela griega, madre romana e hija americana. Por un caño manaba a borbotones la cultura de la sangre, cómo hablaban esos benditos “loquitos”…

domingo, 23 de octubre de 2011

Sur

Orgullosos de Andalucía. Mira que existen prolijos e ilustrativos estudios sobre la identidad andaluza. Ayer se dio toda una lección en un escenario de repercusión mediática mundial -Nou Camp de Barcelona- con una sola frase que resumía contundente el mayor alegato identitario sobre este sentimiento. Nos lo ofreció como viene siendo habitual una entidad centenaria -Sevilla F.C. - que es digna representante de esta comunidad. Los jugadores del Grande de Andalucía lucían en su pecho un lema que sudaron y enarbolaron por bandera, además de dejarse la piel en el campo de juego, dando un ejemplo de trabajo, honradez y solidaridad. Con todos los condicionantes en contra recrearon pasajes épicos de David y Goliath o Leónidas en las Termópilas para salir de allí invictos que aún nos invitan a luchar por que otra realidad sea posible.

Algunos intencionadamente olvidan o por desgracia desconocen que hace muchos siglos cuando en muchos lugares de nuestra piel de toro aún estaban con las arcos y las flechas esta región era una cultura floreciente. Respeto a este rinconcito sureño que aportó tanto a la Humanidad ... y adonde a Dios, mira qué casualidad y qué arte más grande, se le derramó la sal.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Vendimia

Corren otros tiempos pero puntual y generosa, el cielo lo barrunta con sus nublados, acude a su cita septembrina. La voz interior y la letra indeleble de nuestro ilustre poeta moguereño lo proclamaba:

"(...)
Este año, Platero, ¡qué pocos burros han venido con uva! Es en balde que los carteles digan con grandes letras: A seis reales. ¿Dónde están aquellos burros de Lucena, de Almonte, de Palos, cargados de oro líquido, prieto, chorreante, como tú, conmigo, de sangre, aquellas recuas que esperaban horas y horas mientras se desocupaban los lagares? Corría el mosto por las calles, y las mujeres y los niños llenaban cántaros, orzas, tinajas…

¡Qué alegres en aquel tiempo las bodegas, Platero, la bodega del Diezmo! Bajo el gran nogal que cayó al tejado, los bodegueros lavaban, cantando, las botas con un fresco, sonoro y pesado cadeneo; pasaban los trasegadores, desnuda la pierna, con las jarras de mosto o de sangre de toro, vivas y espumeantes; y allá en el fondo, bajo el alpende, los toneleros, daban redondos golpes huecos, metidos en la limpia viruta olorosa… Yo entraba en Almirante por una puerta y salía por la otra -las dos alegres puertas correspondidas, cada una de las cuales le daba a la otra su estampa de vida y de luz-, entre el cariño de los bodegueros…

Veinte lagares pisaban día y noche. ¡Qué locura, qué vértigo, qué ardoroso optimismo! Este año, Platero, todos están con las ventanas tabicadas, y basta y sobra con el del corral y con dos o tres lagareros.
(…)"

LXXII Vendimia, fragmento de la obra Platero y yo (1916)
Juan Ramón Jiménez (Moguer, 1881-San Juan de Puerto Rico, 1958)
Premio Nobel de Literatura, 1956



Vivencias transmitidas por generaciones aún perciben el milagro de la sangre derramada que envejecida en la noble madera -la misma que contagiaba el sueño de los galeones indianos que partían de estos ribereños puertos- nos llegará en oro líquido, ni más ni menos que el sol embotellado de Andalucía.